lunes, 2 de enero de 2012

AMLO:Fundamentos para una república amorosa


Andrés Manuel López Obrador

La decadencia que padecemos se ha producido, tanto por la falta de oportunidadesde empleo, estudio y otros satisfactores básicos como por la pérdida de valores culturales, morales y espirituales. Por eso nuestra propuesta para lograr el renacimientode México tiene el propósito de hacer realidad el progreso con justicia y, al mismo tiempo, auspiciar una manera de vivir, sustentada en el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza y a la patria.

Es sabido que los seres humanos necesitan bienestar. Es prácticamente aceptado por todos que nadie puede ser feliz sin tener trabajo, alimentación o cualquier otra necesidad, material o biológica. Un hombre en la pobreza piensa en cómo sobrevivir antes de ocuparse de tareas políticas, científicas, artísticas o espirituales.

Pero también es incuestionable que el sentido de la vida no se reduce sólo a la obtención de lo material, a lo que poseemos o acumulamos. Una persona sin apego a una doctrina o a un código de valores, no necesariamente logra la felicidad. Inclusive, en algunos casos, el triunfar a toda costa, sin escrúpulos morales de ninguna índole, conduce a una vida vacía y deshumanizada. De ahí que deberá buscarse siempre el equilibrio entre lo material y lo espiritual: procurar que a nadie le falte lo indispensable para la sobrevivencia y cultivar nuestros mejores sentimientos de bondad.


Cuando hablamos de una república amorosa, con dimensión social y grandeza espiritual, estamos proponiendo regenerar la vida pública de México mediante una nueva forma de hacer política, aplicando en prudente armonía tres ideas rectoras: la honestidad, la justicia y el amor. Honestidad y justicia para mejorar las condiciones de vida y alcanzar la tranquilidad y la paz pública; y el amor para promover el bien y lograr la felicidad.

La honestidad es la mayor riqueza de las naciones y, en nuestro país, este valor se ha venido degradando cada vez más. Aunque esto atañe a todos los sectores sociales, es, sin duda, la deshonestidad de los gobernantes y de las élites del poder, lo que más ha deteriorado la vida pública de México, tanto por el mal ejemplo como por la apropiación de bienes y riquezas de la colectividad. Inclusive puede afirmarse que la inmoralidad es la causa principal de la desigualdad y de la actual tragedia nacional. Dicho en otras palabras: nada ha deteriorado más a México que la corrupción política.

No obstante, siendo éste el principal problema del país y, aunque resulte increíble, es un tema que no aparece en la agenda nacional. Se habla de reformas estructurales de todo tipo, pero este grave asunto no se considera prioritario. Es más, no es tema en el discurso político, por el contrario, en la actualidad se ha extendido la especie del regreso del PRI, con la creencia de que ellos roban pero dejan robar y en el contexto de la máxima, según la cual, quien no transa no avanza.

Aunque se vive en el llamado mundo de la globalidad, tampoco se piensa en importar ejemplos de países y gobiernos que han tenido éxito en hacer de la honestidad el principio rector de su vida pública. En la información más reciente sobre índices de la percepción de la corrupción en 182 países del mundo, mientras Nueva Zelanda, Dinamarca, Finlandia y Suecia ocupan los primeros lugares en honestidad, México ocupa el lugar 100. Y, como es obvio, ellos tienen mejores niveles de bienestar. Pero lo paradójico y absurdo es que en la sociedad mexicana existe este valor y ni siquiera tendríamos que importarlo. Es decir, si hubiese voluntad para aprovechar las bondades de la honestidad, sólo sería cosa de exaltarla, de cultivarla entre todos y hacerla voluntad colectiva.

En los pueblos del México profundo se conserva aún la herencia de la gran civilización mesoamericana y existe una importante reserva de valores para regenerar la vida pública. Me consta que hay comunidades donde las trojes que se usan para guardar el maíz están en el campo, en los trabajaderos, lejos del caserío y nadie piensa en apropiarse del trabajo ajeno. En muchos lugares, hasta hace poco, no se tenía noción del robo. Aquí cuento que recientemente un joven compañero de Morena olvidó su cartera en el revistero de un avión comercial y días después recibió la llamada de un campesino migrante desde un lugar de California para informarle que él había encontrado su cartera con sus datos y dinero. El campesino migrante, originario de una comunidad de Veracruz, le preguntó sobre cuánto llevaba en la cartera y una vez aclarado el asunto se la envió a su domicilio. Mi joven compañero le preguntó al migrante, que apenas hablaba bien el español, por qué lo hacía. Le contestó que sus padres le habían enseñado a hacer el bien sin mirar a quién y que si actuaba así tendría en la vida una recompensa mayor.

Por ello digo que la honestidad es una virtud que aún poseemos y sólo es cosa de revalorarla, de darle su lugar, de ponerla en el centro del debate público y de aplicarla como principio básico para la regeneración nacional. Elevar la honestidad a rango supremo nos traería muchos beneficios. Los gobernantes contarían con autoridad moral para exigir a todos un recto proceder, nadie tendría privilegios. Se podría aplicar un plan de austeridad republicana para reducir los sueldos elevadísimos de los altos funcionarios públicos y eliminar los gastos superfluos. Asimismo, con este imperativo ético por delante se recuperarían recursos que hoy se van por el caño de la corrupción y se destinarían al desarrollo y al bienestar del pueblo.

La justicia. Todavía es vigente la frase bíblica de Madero de que el pueblo de México tiene hambre y sed de justicia. Es la demanda incumplida, pendiente, a pesar de la Revolución y de toda la retórica de los gobiernos posteriores. Tampoco aparece en la agenda de la llamada clase política. No obstante, es la sombra que nos persigue, que nos impide estar bien con nuestras conciencias y ser más humanos.

La pobreza en México es una amarga realidad, entristece, parte el alma y se encuentra por todos lados. Está presente en los estados del norte, donde antes no había tanta. Es notoria en las colonias populares de grandes concentraciones urbanas y de las ciudades fronterizas; en el campo de Zacatecas, Nayarit y Durango; predomina en el centro, en el sur y en el sureste del país, sobre todo en comunidades indígenas. En todas partes la gente no tiene oportunidades de empleo y se ve obligada a emigrar de sus comunidades, abandonando a sus familias, costumbres y tradiciones. La producción de autoconsumo, los programas de apoyo gubernamental y la ayuda que reciben quienes tienen familiares en el extranjero, no alcanza más que para sobrevivir. No hay para el pasaje, la medicina, para pagar el gas, el recibo de la luz, ni mucho menos para comer bien.

En México la falta de justicia debe avergonzarnos más porque no existe ninguna razón natural o geográfica que la justifique. Nuestro país, a pesar de que lo han saqueado por siglos, todavía es de los que poseen más recursos naturales en el mundo. En todo su territorio hay riquezas: en el norte, minas de oro, plata y cobre; en el sur, agua, gas y petróleo y, en todos lados, el pueblo cuenta con cultura, vocación de trabajo y con una inmensa bondad. De modo que la pobreza no puede atribuirse a la falta de recursos, a la fatalidad, al destino o a la supuesta flojera e indolencia de los mexicanos. Como hemos dicho, se debe a la corrupción imperante y a la economía de elite que sólo beneficia a una pequeña minoría. Lo más lamentable es que, aun con el sufrimiento que implica esta política económica, se insiste en perpetuarla a cualquier costo. Hay una estrategia deliberada para ocultar hasta lo evidente. No se difunden las cifras oficiales que demuestran cómo la llamada política neoliberal nos llevó a la ruina y a un mayor deterioro de la convivencia social. No se dice que en los pasados 15 años, por ejemplo, solo se han generado anualmente 500 mil empleos formales en promedio, cuando se requieren un millón 200 mil. Es decir, cada año 700 mil mexicanos han tenido que emigrar, buscarse la vida en la economía informal o tomar el camino de las conductas antisociales. Tampoco se habla de que hoy 67 por ciento de los trabajadores con empleo, siete de cada 10, reciben ingresos que no superan los tres salarios mínimos, o sea, 13 dólares o 10 euros diarios. Con esos sueldos nadie podría vivir en Estados Unidos ni en Europa.

Por ello, insisto, lo que más desespera y molesta es que quienes realmente gobiernan no hacen nada para evitar el deterioro sistemático de los niveles de vida. Este año, por mantener el negocio de unos cuantos en la compra de los combustibles en el extranjero, va a aumentar la gasolina, el diesel y el gas al doble de la inflación, y como resultado continúa la pérdida del poder adquisitivo del salario. En el más reciente reporte del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM se sostiene que un salario mínimo hace 29 años alcanzaba para comprar 51 kilos de tortilla, o 250 piezas de pan blanco, o 12 kilos de frijol bayo; y ahora, sólo alcanza para adquirir cinco kilos de tortilla o 25 piezas de pan blanco o tres kilos de frijol. De ese tamaño ha sido el empobrecimiento de la gente.

Pero quizá lo que más revela la insensibilidad y el desprecio por la gente, es la forma en que se enfrenta la crisis de inseguridad y de violencia. El gobierno y las elites del poder son incapaces de aceptar que la pobreza y la falta de oportunidades de empleo y bienestar originaron este estallido de odio y resentimiento. Y, como es obvio, menos les importa atender las causas del problema. Por el contrario, en una especie de enajenación autoritaria, pretenden resolverlo con medidas coercitivas, enfrentando la violencia con la violencia, como si el fuego se pudiese apagar con fuego. Se dicen creyentes, pero olvidan que no es la violencia, sino el bien, lo que suprime el mal.

A este pensamiento hipócrita y conservador, debemos oponer el criterio de que la inseguridad y la violencia sólo pueden ser vencidas con cambios efectivos en el medio social y con la influencia moral que se pueda ejercer sobre la sociedad en su conjunto. No hay más que combatir la desigualdad para tener una sociedad más humana y evitar la frustración y las trágicas tensiones que provoca. Estamos, pues, preparados y decididos a resolver la actual crisis de inseguridad y de violencia. Lo haremos bajo el principio de que la paz y la tranquilidad son frutos de la justicia. La solución de fondo, la más eficaz y la más humana, pasa por enfrentar el desempleo, la pobreza, la desintegración familiar, la pérdida de valores y por incorporar a los jóvenes al trabajo y al estudio.

El amor. Como hemos sostenido, la crisis actual se debe no sólo a la falta de bienes materiales sino también por la pérdida de valores. De ahí que sea indispensable auspiciar una nueva corriente de pensamiento para alcanzar un ideal moral, cuyos preceptos exalten el amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza y a la patria.

La descomposición social y los males que nos aquejan, no sólo deben contrarrestarse con desarrollo y bienestar y medidas coercitivas. Lo material es importante, pero no basta: hay que fortalecer los valores morales.

A partir de la reserva moral y cultural que todavía existe en las familias y en las comunidades del México profundo, y apoyados en la inmensa bondad que hay en nuestro pueblo, debemos emprender la tarea de exaltar y promover valores individuales y colectivos. Es urgente revertir el desequilibrio que existe entre el individualismo dominante y los valores orientados a hacer el bien en pro de los demás.

Yo sé que este tema es muy polémico, pero creo que si no se pone en el centro de la discusión y del debate, no iremos al fondo del problema. Tenemos que convencer y persuadir que si no buscamos alcanzar un ideal moral, no se podrá transformar a México. Sólo así podremos hacer frente a la mancha negra de individualismo, codicia y odio que se viene extendiendo cada vez más y que nos ha llevado a la degradación progresiva como sociedad y como nación.

Quienes piensan que este tema no corresponde a la política, olvidan que la meta última de la política es lograr el amor, hacer el bien, porque en ello está la verdadera felicidad. Baste señalar que, desde 1776, en la Constitución de los Estados Unidos de Norteamérica, se propone como uno de sus objetivos fomentar la felicidad, a fin de formar una unión más perfecta. En el artículo primero de la Constitución francesa de 1793 se menciona que el fin de la sociedad es la felicidad común. Asimismo, en nuestra Constitución de Apatzingán de 1814, se estableció el derecho del pueblo a la felicidad. Hay también quienes sostienen que hablar de fortalecer los valores espirituales es inmiscuirse en el terreno de lo religioso. La respuesta sobre este asunto la da Alfonso Reyes, de manera magistral, en su Cartilla Moral. Dice que el bien no sólo es obligatorio para el creyente, sino para todos los hombres en general. El bien no sólo se funda en una recompensa que el religioso espera recibir en el cielo. Se funda también en razones que pertenecen a este mundo.

En los pueblos de Oaxaca, por ejemplo, los miembros de la comunidad practican sus creencias religiosas y, al mismo tiempo, trabajan en obras públicas y en cargos de gobierno, sin recibir salario o sueldo, motivados por el principio moral de que se debe servir a los demás, a la colectividad. No domina el individualismo; la persona no vale por lo que tiene o por los bienes materiales que acumule, sino por el prestigio que logra después de probar su vocación de servicio, su rectitud y el amor a sus semejantes, y esa es su mayor recompensa en la tierra.

Luego entonces, el propósito es contribuir en la formación de mujeres y hombres buenos y felices, con la premisa de que ser bueno es el único modo de ser dichoso. El que tiene la conciencia tranquila duerme bien, vive contento. Debemos insistir en que hacer el bien es el principal de nuestros deberes morales. El bien es una cuestión de amor y de respeto a lo que es bueno para todos. Además, la felicidad no se logra acumulando riquezas, títulos o fama, sino estando bien con nuestra conciencia, con nosotros mismos y con el prójimo.

La felicidad profunda y verdadera no consiste en los placeres momentáneos y fugaces. Ellos aportan felicidad sólo en el momento que existen y después queda el vacío de la vida que puede ser terriblemente triste y angustioso. Cuando se pretende sustituir la entrega al bien con esos placeres efímeros puede suceder que éstos conduzcan a los vicios, a la corrupción y que aumente más y más la infelicidad humana. En consecuencia, es necesario centrar la vida en hacer el bien, en el amor, y a su vez, armonizar los placeres que ayudan a aliviar las tensiones e insatisfacciones de la vida. José Martí decía que el autolimitarnos, la doma de sí mismo, forja la personalidad, embellece la vida y da felicidad. Pero en caso de conflicto o cuando se tiene que optar, inclinarse por el bien ha de predominar sobre los placeres momentáneos. Por eso es muy importante una elaboración libre, personal, sobre lo que constituye el bien para cada uno de nosotros, según sea nuestra manera de ser y de pensar, nuestra historia vital y nuestras circunstancias sociales.

Sin embargo, existen preceptos generales que son aceptados como fuente de la felicidad humana. Alfonso Reyes, en su Cartilla Moral, los aborda desde el más individual hasta el más general, desde el más personal hasta el más impersonal, podemos imaginarlos, dice, como una serie de círculos concéntricos, comenzamos por el interior y vamos tocando otro círculo más amplio. Según Reyes, son seis preceptos básicos los que forman parte del código del bien: el respeto a nuestra persona en cuerpo y alma; el respeto a la familia; el respeto a la sociedad humana en general, y a la sociedad en particular; el respeto a la patria; el respeto a la especie humana; y el respeto a la naturaleza que nos rodea.

Mucho antes, León Tolstoi en su libro Cuál es mi fe, sostenía que son cinco las condiciones para la felicidad terrenal admitidas generalmente por todo mundo: el poder gozar del cielo, del sol, del aire puro, de toda la naturaleza; el trabajo que nos gusta y hemos elegido libremente; la armonía familiar; la comunión libre y afectuosa con todos los hombres; la salud, y la muerte sin enfermedad.

Por supuesto que hay otros preceptos que deben ser exaltados y difundidos: el apego a la verdad, la honestidad, la justicia, la austeridad, la ternura, el cariño, la no violencia, la libertad, la dignidad, la igualdad, la fraternidad y a la verdadera legalidad. También deben incluirse valores y derechos de nuestro tiempo, como la no discriminación, la diversidad, la pluralidad y el derecho a la libre manifestación de las ideas. Y en todo ello, no dejar de admitir que en nuestras familias y pueblos existe una reserva moral de importantes valores de nuestras culturas que se han venido forjando de la mezcla de distintas civilizaciones y, en particular, de la admirable persistencia de la gran civilización mesoamericana.

En suma, estos fundamentos para una república amorosa deben convertirse en un código del bien. De ahí que hagamos el compromiso de convocar con este propósito a la elaboración de una constitución moral a especialistas en la materia, filósofos, sicólogos, sociólogos, antropólogos y a todos aquellos que tengan algo que aportar al respecto, como los ancianos venerables de las comunidades indígenas, los maestros, las padres y madres de familia, los jóvenes, los escritores, las mujeres, los empresarios, los defensores de la diversidad y de los derechos humanos, los practicantes de todas las religiones y los libre pensadores.

Una vez elaborada esta constitución moral, debemos hacer el compromiso de fomentar estos valores mediante todos los medios posibles. Introducir en la enseñanza la educación moral, darle toda la importancia que tienen materias como el civismo, la ética y la filosofía; propagar virtudes y destacar ejemplos positivos en los medios de comunicación. El propósito no sólo es frenar la corrupción política y moral que nos está hundiendo como sociedad y como nación, sino establecer las bases para una convivencia futura sustentada en el amor y en hacer el bien para alcanzar la verdadera felicidad.


viernes, 30 de diciembre de 2011

Gastos "extraños" en mpios de Durango

http://www.hacienda.gob.mx/sitios/ucsv/html/3ertrim2011/anexo_xxii/formato_unico/10_dur.pdf


Los gastos que se consignan en ésta página son dados a conocer por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP ) en la página señalada y corresponden al municipio de Gómez Palacio Dgo, correspondientes al tercer trimestres del 2011. Ahí queda de manifiesto que dicho municipio, empleó recursos federales en la reparación de aulas con un costo de 21 mil pesos.

Esa cantidad serviría para construirla no para repararla, el caso es que el aula ya existe y habrá que ver que se le hizo que costó tanto. Lo que llama la atención es que la misma cantidad se repite en muchos otros planteles del sector rural.

Presumo que la cantidad fue alterada y que ese como otros gastos carecen de claridad como el pago por adquisición de material de construcción por cantidades que van desde los 179 mil hasta los 541 mil pesos sin determinar a quienes se les proporcionó ese beneficio, y causa suspicacia tomando en cuenta que la alcaldesa, Rocio Rebollo tiene una ferretera con cuyas facturas podría estar simulando compras inexistentes. O de plano autocomprarse lo que también significa un fraude al fisco.

martes, 27 de diciembre de 2011

Cocacola cancerígena. Confirmado

Colorante de Coca-Cola es cancerígeno, advierte ONG


La Jornada
27 Diciembre 2011
Tags Relacionados: Colorante, Coca Cola, cancerigeno, California, 4-MEI, alimentos, salud publica

California incluyó el 4-MEI en la lista de componentes cancerígenos y solicitó que los productos con más de 16 microgramos contengan una leyenda precautoria. Una lata de Coca cola de 355 miligramos, contiene 130 microgramos de 4-MEI (8 veces más)


Alejandro Calvillo, director de la organización, destacó la importancia de que el fallo de la corte de California sea conocido por los consumidores de México puesto que éste es el segundo país donde más refrescos se consumen. Foto: Archivo Vanguardia

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La organización El Poder del Consumidor (EPC) informó que una corte de California, en Estados Unidos, ordenó a la empresa Coca-Cola incluir en sus etiquetas una advertencia sobre el riesgo para la salud que representan sus bebidas de cola ya que el colorante (caramelo IV) que utiliza para su fabricación contiene un compuesto (conocido como 4-MEI) que resulta cancerígeno.

La controversia se interpuso a principios de este año en la corte de California y tanto la empresa Coca-Cola como asociaciones de alimentos industrializados y refrescos de Estados Unidos rechazaron la acusación que al respecto hicieron autoridades sanitarias de ese país y organizaciones de consumidores, según EPC.

Alejandro Calvillo, director de la organización, destacó la importancia de que el fallo de la corte de California sea conocido por los consumidores de México puesto que éste es el segundo país donde más refrescos se consumen y sobre todo porque la ingesta de Coca-Cola se incrementa en temporada navideña.


Hechos, no opiniones

EPC explicó que la controversia legal sobre Coca-Cola en la corte de California es a raíz de que en enero de 2011 la Oficina de Asesoría de Riesgos a la Salud Ambiental (OEHHA, por sus siglas en inglés) de ese estado incluyó el 4-MEI en la lista de componentes cancerígenos y solicitó que aquellos productos con más de 16 microgramos contengan una leyenda precautoria.

Una lata de Coca cola de 355 miligramos, según EPC, contiene 130 microgramos de 4-MEI (8 veces más de lo permitido), por lo que la decisión de la OEHHA provocó que diversas organizaciones de empresas privadas como la Liga de Procesadores de Alimentos de California, la Asociación Americana de Bebidas, la Asociación de Fabricantes de Tiendas Comestibles y la Asociación Nacional de Café presentaran una demanda en su contra con el argumento de que enlistó equivocadamente dicho ingrediente y no proporcionó suficiente evidencia de cancinogenicidad en estudios de animales.

Pero la corte de California no estuvo de acuerdo con dichos argumentos y falló que la advertencia del 4-MEI “está basada en hechos, no en opiniones controversiales”, así que según EPC, las leyes de California los productos que contengan más de 16 microgramos de tal componente deben contener una leyenda que diga: “Advertencia: este producto contiene un químico reconocido por el estado de California como causante de cáncer, defectos de nacimiento y otros daños reproductivos”.

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kg

Peña Nieto en picada. Cae 10 puntos

MÉXICO, D.F. (apro).- Los desaciertos políticos de Enrique Peña Nieto, a partir del error que cometió en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, donde fue incapaz de mencionar tres libros hubieran marcado su vida, han puesto en aprietos al PRI, que antes de ello, aseguraba por todos los medios que la Presidencia de la República volvería a estar bajo su mando.

Ahora, las infortunadas revelaciones de su ignorancia, la crítica que ha recibido por destacados escritores como José Emilio Pacheco o Carlos Fuentes, pero sobre todo las encuestas internas que han mostrado, por ejemplo, que el teet de la hija de Peña Nieto, Paulina, que tanto malestar generó entre la población en general, lo llevó a perder en el acto ¡10 puntos!



Las encuestas están generando algo más que malestar entre un sector de la militancia priista y quienes ayer pensaban que Peña sería un mal presidente de la República pero un excelente candidato, hoy lo están dudando.

El problema para los priistas es algo más que el ridículo en que ha quedado su candidato presidencial, lo que les está preocupando tanto a sus seguidores como a sus aliancistas –Elba Esther Gordillo y el Partido Verde–, es la falta de operación política que ha mostrado el exgobernador mexiquense y su incapacidad para imponerse a las nuevas directrices que está marcando el actual presidente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell.

Y es que la salida de Humberto Moreira –que ya era insostenible como presidente del PRI– le ha pegado duro a Peña Nieto. En su partido se asegura que el encopetado candidato presidencial “negoció” la llegada de Moreira para ganarse la confianza y apoyo de “la maestra”. En el círculo político todos saben de la gran relación que hay entre Moreira y Gordillo e incluso que fue ésta quien en 2003 operó para que fuera el candidato del PRI al gobierno de Coahuila.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Cáncer:Tumores; nueva técnica radiactiva

Israel: desarrollan nueva técnica contra tumores cancerosos

"Es como una bomba de fragmentación. En lugar de explotar en un punto, los átomos se dispersan continuamente y emiten partículas alfa a distancias más grandes", añade la universidad de Tel Aviv

Afp
Publicado: 14/12/2011 09:19


Jerusalen. Investigadores israelíes anunciaron haber desarrollado una nueva técnica de tratamiento de tumores cancerosos que consiste en hacerlos explotar para reducir los riesgos de reincidencia.
Los profesores Yona Keisari e Itzhak Kelson, de la Universidad de Tel Aviv, están a punto de iniciar pruebas clínicas de un implante radiactivo, tan fino como una aguja, que emite rayos alfa de corto alcance dentro del tumor.
A diferencia de la radioterapia, que bombardea el cuerpo con rayos gamma desde el exterior, las partículas alfa "circulan dentro del tumor, propagándose hacia el exterior antes de desintegrarse", según el comunicado de la universidad.
"Es como una bomba de fragmentación. En lugar de explotar en un punto, los átomos se dispersan continuamente y emiten partículas alfa a distancias más grandes", añade la universidad, recalcando que el procedimiento toma unos diez días y no deja atrás sino cantidades de plomo no radiactivo ni tóxico.
"No solo la destrucción de las células cancerosas es más segura, sino que en la mayoría de los casos el cuerpo desarrolla una inmunidad contra la reaparición del tumor", asegura el comunicado. El implante, introducido en el tumor por una aguja hipodérmica, "se desintegra de manera inofensiva".
En ensayos preclínicos hechos con ratones, se extirpó de manera quirúrgica tumores a un grupo mientras que otro sufrió ese tratamiento radiactivo.
"Cuando las células del tumor fueron reinyectadas al sujeto, 100 ´por ciento de los que habían sido sometidos a un tratamiento quirúrgico desarrollaron de nuevo su tumor, contra 50 por ciento para aquellos sometidos al tratamiento radiactivo", asegura la universidad.
"Los investigadores han obtenido excelentes resultados con varios tipos de cáncer, sobre todo del pulmón, del páncreas, del colon, del seno y tumores cerebrales", precisa el comunicado.

martes, 6 de diciembre de 2011

Peña Nieto: Hitler se encabrona por su incultura

Peña Nieto 'hace enojar' a Hitler

No cabe duda que el error cometido por Peña Nieto en el FIL Guadalajara ha sido el tema del momento y las burlas no paran...

Aquí la parodia que usuarios de las redes sociales subieron a YouTube donde supuestamente el dictador Hitler expresa su enojo ante la 'metida de pata' del precandidato a la presidencia de la República del PRI.

Mira el video que se ha convertido en viral con más de 40,000 reproducciones... Por supuesto no dejes de opinar.

Este video contiene subtítulos con lenguaje que puede ofender al lector.


Peña Nieto. "El Ridiculo" por Julio Astillero

Astillero
La insoportable levedad del gel
#LibreríaPeñaNieto
Olvidos e ignorancia
Felipe insiste en guión
Julio Hernández López


E
n cuatro minutos que estuvo fuera de su hábitat, Enrique Peña Nieto se mostró con nitidez como un baldío político incapaz de mencionar tres obras literarias que hubieran influido marcadamente en su vida, y cometió tales errores y actuó de tan deplorable manera que hizo preguntarse a muchos si un personaje con tal incultura e incapacidad escénica puede aspirar a gobernar un país con tantos problemas y tan harto de frivolidad e incompetencia como es México.

Fuera de los estudios televisivos y sin apuntador óptico para enfrentar lo imprevisto (el famoso teleprompter), llevado por una pregunta simple (e incluso amable) hacia zonas ajenas a los discursos redactados por los asesores o las declaraciones dictadas por los estrategas de imagen, Enrique Peña Nieto sufrió para no hundirse totalmente en el ridículo en la Feria Internacional del Libro a la que había llegado este sábado entre mantas, pancartas y porra en las afueras, y élite propicia en el interior del salón donde haría como que presentaba una conferencia en lo que era una partidización arreglada por los hermanos Padilla (que siempre apuestan el capital electoral de la UdeG a varias cartas) para brindarle un escenario privilegiado al virtual candidato priísta que deambula en campaña disfrazada, irónicamente, de actos académicos e incluso de presentación de un libro de su presunta autoría que ahora será motivo recurrente de recuerdos irónicos por cuanto resultará caricaturesco ver y escuchar al literariamente deshauciado priísta arguyendo que él ha escrito una obra cuando no es capaz siquiera de inventar articuladamente que ha leído otra.

Waterloo intelectual de un personaje largamente acusado de ser un producto de la mercadotecnia, en especial de las artes de inflado sobre pedido que practican las televisoras dominantes, en particular la dirigida por Emilio Azcárraga Jean. De lo estético a lo patético: el figurín de telenovela, el político que, según se ve, dedica más tiempo a la parte externa que a la interna de su testa, exhibió dolorosamente los efectos nocivos de la adoración intensiva del gel. El esculpido copete como exhibición inversamente proporcional a la profundidad y cultivo de lo que está bajo él. La sospecha confirmada de que a Los Pinos puede llegar una versión en tres colores de Ninel Conde o la reformulación capilarmente ventajosa de los famosos traspiés del embotado Vicente Fox. Horas oscuras para el mexiquense que pobló como pocos el espacio libérrimo de Twitter bajo la etiqueta #LibreriaPeñaNieto (de donde se tomó el título de esta columna) que, sin embargo, por la noche fue retirada de esa lista de tópicos importantes, en circunstancias que a muchos pareció censura, pues era evidente la gran cantidad de mensajes depositados en ese casillero, aunque especialistas aseguraron que tales referencias destacadas se definen por el crecimiento del asunto en cita y no por el número de menciones en sí.

Vacilante, atrapado sin salida, emboscado en la inmensidad libresca, Peña Nieto se fue enredando más y más (en http://bit.ly/uBk3D6 puede verse), asiéndose sin esperanza a los pocos recursos de defensa a su desmemoriado alcance: la pronunciación torpe que hizo entender que hablaba de leer telenovelas cuando decía desde novelas; la Biblia que nomás leyó poquito, a pesar de ser egresado de la opusdeísta Universidad Panamericana; la pifia vicentina respecto a Krauze y Fuentes; el bochorno cuando pedía que le ayudaran a recordar el título de un libro sobre las mentiras de Krauze y alguien sugirió Pinocho; la desvalida búsqueda de precisión al preguntar ¿Tomás, Tomasini?, en angustiada consulta al público burlón para saber el nombre del autor de algún libro que él decía leer; la confesión abierta de que no hay libros que lo hayan marcado en su vida y de que no registra los títulos de los libros que por lo dicho le dan lo mismo en cuanto a contenido y autores (¡Oh, no sabía que se llamaba directorio telefónico!, podría ser una equivocación llevada al absurdo). Y así pretende gobernar a México, aunque ha de reconocerse que su propensión al olvido no es nueva: años atrás no había recordado la causa de la muerte de su primera esposa al ser entrevistado por el periodista de una cadena para hispanohablantes en Estados Unidos, Jorge Ramos.

Mientras tanto, memorioso e implacable, Felipe Calderón daba continuidad a su libreto de desarticulación electoral anunciada. Ayer, en el contexto de la entrada a su sexto y presuntamente último año de gobierno, el promotor de la guerra contra el narcotráfico insistió en su tesis de que esas fuerzas atentan contra la democracia, lo que ya se había planteado oficialmente en los discursos del pasado 20 de noviembre y, por lo que se ve, constituye la nueva fase de la turbia campaña bélica que podría desembocar en la alteración profunda o de plano la cancelación de los comicios del año entrante.

A nadie beneficiaría más que al PAN y sus candidatos una arremetida de cárteles del narcotráfico (el principal de los cuales ha sido mencionado con insistencia como beneficiario de las acciones del gobierno calderonista). El partido en el poder federal ni siquiera ha podido definir una candidatura con visos de triunfo y ninguno de los actuales aspirantes parece llenar el ojo del desconfiado ocupante actual de Los Pinos. Según se ven las cosas actualmente, el principal enfilado a la victoria electoral es el literato Peña Nieto y le seguiría en oportunidades de crecimiento el abanderado de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador. En esta columna se ha señalado con insistencia la tentación, al estilo adjudicado a Nerón respecto a Roma, que rondaría Los Pinos ante el riesgo de tener que entregar el poder a otro partido. Ahora Calderón la vuelve postura oficial, así que nadie debe llamarse a sorpresa si el narcotráfico acaba políticamente como empezó: como una forma de manipulación en busca de legitimar o consolidar a una facción en apuros. ¡Hasta mañana!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero

Fax: 5605-2099 juliohdz@jornada.com.mx

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